6 de agosto de 2013

Día 3: Bangkok

Despues del palizón del viaje del día anterior (para nosotros fue solo un día aunque pasaron 2), toca levantarse pronto para visitar lo mas emblemático de esta ciudad. Como curiosidad diré que por la noche comentamos que no nos ducharíamos al día siguiente puesto que nos duchamos al llegar. Error. Creo que la ultima vez que sude así tenia 40º de fiebre. Madre mía que calor. Y encima no te ponen una sabanita, te ponen un nórdico porque están en la estación más "fresca". Pues a ver quien es el guapo que viaja aquí en la mas calurosa...
El caso es que a las 0830 nos recogió en el hall del hotel nuestra guía de habla hispana. He de reconocer que las 4 guías que hemos tenido hablan muy bien el español, pero en cuanto les preguntas algo sobre el porqué se hacen ciertas cosas en la religión budista (soy bastante curioso) les hace cortocircuito y no te saben responder. Bueno, volviendo al hilo principal. Nos recogen en el hotel y nos dan una vuelta en coche para llegar al Palacio Real, lugar donde se encuentra también el templo del buda de jade (o buda esmeralda para el que no sepa distinguirlas piedras). En esa vuelta en coche, nos muestran el barrio chino, varios templos, nos hablan de la historia de Bangkok, etc.
Nos dejan enfrente del Palacio Real o Grand Palace. Ahí accedemos al interior por una de las puertas de la muralla. El recinto del palacio real se encuentra amurallado por una muralla blanca de estilo europeo y unas puertas de acceso de estilo tailandés. Al entrar al recinto interior del palacio, realmente accedemos a un recinto con varios edificios de distinto tipo de construcción (camboyana, tailandesa, china, hindú) que se encuentra custodiado por dos grandes demonios. Llama la atención que los demonios no están mirando a la puerta para que no entren los malos espíritus, sino que están de espaldas, para vigilar que no estén dentro. A mi esto me dejó conmocionado, pero tampoco fueron capaces de explicármelo. Entiendo que lo que hacen es eliminar los que ya hay dentro, porque no terminé de entenderlo.


En esta visita, además de las construcciones, vimos el buda de jade. La verdad es que vas buscando un buda enorme, y es una pieza de medio metro como mucho, pero tiene como particularidad el estar hecho de una única piedra de jade de 35kgs.


Dentro de los templos existen dos normas muy a tener en cuenta, la primera es que no puedes ir ni con pantalón corto ni con tirantes, así que un pantalón largo y fresco y una camiseta de media manga, si no, te deniegan la entrada después de comprarla. En algún otro templo, te dejan ropa adecuada a la entrada, pero en este no. Así que ojito. La otra norma para entrar a los templos es que hay que descalzarse para entrar, así que llevad calcetines (o pinkies, las mujeres) limpios y sin agujeros, por eso de que no te  miren todos. Otra cosa a tener en cuenta en un templo para que no os llamen la atención. Nunca se pueden poner los pies hacia buda. Las mujeres deben de sentarse recostadas y los hombres son los únicos que pueden sentarse en la posición de buda (piernas cruzadas).
Una vez terminada la visita (está muy bien hacerla con guía para que te solucione las dudas, pero no hay mayor problema por hacerla en solitario), nos llevaron al mayor fabricante de joyas del mundo (Gems Gallery) o eso dicen. La visita es un sacacuartos normal y corriente, como cuando en Mallorca te llevan a ver Majorica para que finalmente compres algo. No voy contar si compramos o no, pero reconozco que había cosas muy chulas por menos dinero que en España, pero lo realmente impresionante y por lo que os recomiendo ir es por los 5 acuarios marinos que tienen. Espectaculares. Sobre todo el que tiene cinco tiburones.
De ahí nos llevaron en furgoneta a Wat Pho (Buda reclinado) y allí nos esperaba "Maria" nuestra guía particular.
Aquí voy a hacer un inciso y os cuento un poco como llegamos hasta Maria (bueno su nombre era algo más complejo, pero era mas fácil llamarla Maria y sonaba parecido). Resulta que googleando un poco llegue hasta la web Guia en Tailandia donde me puse en contacto con Albert y muy amablemente y después de explicarme que podía hacer el día anterior en Bangkok, me dijo que me mandaba una guía porque el tenia ya el día ocupado. Y fue fantástica. Os recomiendo que habléis con él si vais a Bangkok porque fue espectacular. Maria estuvo con nosotros desde las 1330 hasta las 2200, y fue superencantadora y nos ayudó en todo y más. Fantástico, de verdad.
Retomando el tema de Wat Pho. Allí nos encontramos con Maria y tras pagar la entrada (100 Baths por cabeza) entramos a ver el templo. El templo es parecido al palacio real, con la particularidad de que hay casi 400 budas que ha comprado la gente y que se mantienen gracias a las donaciones particulares (por eso hay algunos superchulos y otros que están en un estado bastante decadente). Detrás de esos budas, hay un hueco donde meterán las cenizas de sus difuntos, si no las han metido ya.


Tras ver estas "capillas" menores, fuimos a ver la principal donde esta el buda reclinado. Espectacular. Una estatua de buda de 46m de largo y 15 de alto. Una pasada. Por cierto, reclinado en este caso quiere decir "tumbado a la bartola" porque yo entendía que reclinado era otra cosa.


Bueno, de aquí nos fuimos a comer porque ya teníamos cierto hambre. Aquí Maria se lució porque nos llevó a un sitio 100% thai que fue espectacular. Estaba en la calle Chetuphon, al lado del buda reclinado, pero no me preguntéis por el nombre, no me quedé con él. El caso es que comimos muy bien y por 440 baths los 3. Os dejo una foto del postre: arroz con leche. Bueno, el arroz era verde y dulce y la leche de coco y salada, pero estaba muy bueno.


De ahí, nos fuimos a coger un barquito que nos llevaba al otro lado del río para ver Wat Arun. El barco costó 3 Baths y la entrada 20 Baths por cabeza. Bastante barato después de haber pagado 100 en Wat Pho. El templo budista es bastante chulo, pero lo que merece la pena de verdad es subir hasta arriba. Lo primero porque es una escalera super pindia y con unos escalones cortitos. Mola como sube la gente acojonada. Eso si, tiene barandillas ;)

Y lo segundo, porque tienes unas vistas superchulas de Bangkok. No es que estés en el punto mas alto, pero mola bastante. Por cierto, también te ríes bastante viendo bajar a la gente jejejeje


De aquí fuimos a Khaosan Road, la calle por excelencia de los mochileros. Para ir allí, cogimos un taxi, pero podíamos haber ido en cualquier otro medio. Mientras buscábamos un taxi, localizamos un puesto de venta de insectos. Ya pondré la foto que la tengo en la cámara de vídeo. La zona Khaosan Road tiene un mercado callejero (diurno) bastante menos angosto que el de Patphong en el que encontraras de todo. De echo, ya tenían la camiseta de Neymar del Barça y me ofrecieron falsificarme cualquier carnet. Alli dimos una vuelta, regateamos un poco y nos dimos la vuelta pues nos quedaba un paseo bastante largo hasta el ultimo mercado.
Al lado de Khaosan Road, cogimos un barco que nos cobró 15 baths por cabeza por llevarnos hasta el otro extremo de la ciudad por el río. Una vez llegamos, y al ser el ultimo barco del día, nos tocó ir de barco en barco hasta tocar tierra. Habría unos 4 o 5 barcos atracados en paralelo. Muy gracioso para el que no está acostumbrado, pero los thais saltaban que daba gusto. Allí llegamos a un mercado llamado Asiatic.

Es algo tipo los outlets americanos de tiendas en uno o varios edificios con zonas de ocio (cafeterías, restaurantes, etc). Lo bueno que tiene es que es bastante reciente (1 año y poco) y no está tan masificado como Pathpong. Además, la calidad de las cosas es mejor, aunque también son mas caras (no saben nada estos chinos...). Allí dimos una vuelta y nos sentamos a cenar en un italiano. Aunque parezca raro, nos sentamos en un italiano porque no encontramos un thai. Había japoneses, italianos, braserias, etc, pero lo que se dice un thai, na de na.
Total, que ahí estábamos nosotros cenando cuando de repente empiezan a volar las sombrillas de la terraza y empieza a caer agua como si no hubiera mañana. Madre mía que tormentón. Esto lo tengo en la cámara de vídeo, así que colgaré el vídeo cuando tenga algo mas que 3G ;)
Vamos que después de cenar, esperamos a que escampara un poquito y nos fuimos pitando al hotel en taxi. Yo recomiendo ir en taxi antes que en tuk-tuk por dos motivos. El primero es que tiene aire acondicionado y el segundo que es más barato. En el taxi le dices que te ponga el taxímetro (si se niega te bajas) y lo máximo que hemos pagado de taxi han sido 60 baths.

Pues eso, de aquí a la cama que el día siguiente tocaban 12 horas de aviones.

1 comentario:

  1. Curioso lo de los templos, cuando yo fui a Japón no había tanta rigidez, nos pasábamos el dia en camiseta de tirantes y pantalón corto y nunca tuvimos un problema para entrar en ningún templo... Y por cierto, yo tampoco llego a entender lo de los demonios, jijiji.
    Os manejáis bien en ingles allí?
    Ganas de ver el vídeo del diluvio universal ;)

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