Salimos del hotel y tras andar unos metros, paramos un taxi. Ninguna pega en llevarnos al MBK y con taxímetro. En la puerta del hotel había varios personajes ofreciéndote Tuk-tuk o taxi, pero yo es que no termino de fiarme del que me va ofreciendo algo sin que yo lo pida. Así que andamos una manzana y allí pillamos el taxi. En menos de 10 minutos estábamos en el MBK y por cierto, vi 70 y 80 km/h en el cuenta del thai. Ojo como van los colegas... Casi, casi peor que los portugueses.
Bueno, del MBK no voy a hablar mucho, solo diré que tiene todas las marcas que conozcas y las que no conozcas. Que tienen originales y copias y la diferencia es el precio. Aquí hay que fiarse, si te venden un iPhone 5 por 25000 baths es bueno, si te lo venden por 5000 baths pues esta claro, no?? Y no solo iPhones, también tienes ropa de todas las marcas (Ralph Lauren, G-Star, The North Face, Billabong, Quicksilver, etc), cámaras de fotos y de vídeo (Sony, Panasonic, Canon, Nikon, JVC), perfumes (D&G, Carolina Herrera, Chanel, CK, etc). Vamos es como El Corte Inglés, pero en pirata. Había hasta un stand con software pirata para PC y para MAC y si no lo tenían, te lo conseguían. Increíble.
Aprovechamos a comer en el Burryking que había aquí (Carmen tenia antojo) y comimos por 340 baths 2 menús medianos. Por cierto, aquí las hamburguesas son o picantes o muy picantes.
Aquí viene una anécdota curiosa. Al salir del MBK, fuimos a coger un taxi. Paramos a uno y nos dijo que teníamos que ir al principio de la cola (no la habíamos visto). Cuando nos tocó nuestro turno, le dijimos la dirección al taxista y nos dijo que 150 baths (el trayecto de ida fueron 60 con propina) le dijimos que no, que con taxímetro, y el tio dijo que no y se piró. Increíble. No será mejor que gane menos y que trabaje en lugar de estafar a la gente?? Bueno, al final, nos tocó el mismo taxista al que habíamos preguntado y nos dijo que si, sin problemas. 51 baths nos cobró por volver al hotel.
Una vez en el hotel nos tomamos una caña para hacer algo de tiempo para las 1530. Os recomiendo probar la cerveza thai. Según ellos la mejor es la Shinga (la del león) que no está mal, es tipo San Miguel, Mahou, algo así.
Nos recogieron, nos llevaron al aeropuerto (40 minutos de paseo) y una vez allí la guía nos acompañó hasta realizar el check-in de las maletas. Muy amable esta guía también. De echo es algo que me llevo de Thailandia, la sonrisa que tienen siempre en los labios. Siempre te reciben con una sonrisa, da gusto.
El caso es que entramos en el aeropuerto y aprovechamos para comprar alguna cosilla. El dutyfree es caro de por sí, pero en Thailandia está tirao. Por ejemplo, el cartón de tabaco de Camel Light en España son unos 45€, en Thailandia, al cambio, 12€. Eso si, aquí nos hicieron una putada. Compramos dos botellas de agua y no nos dejaron subir con ellas al avión. Nos hicieron tirarlas antes. Es más, después de haber pasado el control de seguridad, nos volvieron a registrar las mochilas antes de embarcar.
El avión salió puntual. Y aquí si debo de quitarme el sombrero con Quantas (primera vez que vuelo con ellos). El sistema multimedia solo tenia películas en latino, pero los asientos eran súper cómodos. Y había distancia con el de delante suficiente para ir muy cómodos. Para cenar nos pusieron comida Thai, muy rica. Os pongo una foto:
Y para desayunar un yogurt, un zumito de naranja, un muffin y te o café. Os pongo foto también, en mi caso era té, pero el café tiene el mismo color.
Llegamos a Sydney a las 0700 de la mañana hora local tras 9 horas y 20 minutos de vuelo y de ahí a coger un avión para Auckland. Día corto pero muy intenso y agotador.


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